Inti Raymi o Fiesta del Sol se realiza al producirse el solsticio de invierno, que sucede el 21 de junio. Este es el momento en que el Sol se encuentra mas alejado del planeta, y al saber esto los Incas realizaban la fiesta para que este no se aleje mas y vuelva con sus fulgores a bendecir la tierra e iniciar así un nuevo ciclo de vida y, además, una génesis agrícola de la cual dependía el bienestar común de su pueblo y la estabilidad de un estado que estaba basado en la casi ausencia del hambre. Es así, que los Incas supieron desde siempre que ellos dependían indefectiblemente de la naturaleza y más aún por ser una sociedad netamente agrícola es por eso que realizaron estudios astrológicos mediante los cuales supieron exactamente los cambios de estación y movimientos solares, esto quiere decir que sabían con una exactitud que asombra el momento en que se producían los solsticios y los equinoccios durante el año.¿Qué significa, entonces, el "Inti Raymi" para los pueblos originarios? Hoy, podemos decir que significa algo aproximadamente parecido a lo que es, el 25 de diciembre, Semana Santa y Pascuas, y los demás acontecimientos importantes para otras religiones. Sin embargo, la comparación es solo para tener una mínima noción de lo que hoy, los mestizos, creemos que conocemos a fondo y solo utilizamos como imán de atracción turística.
¿Cómo nos sentiríamos si generaciones futuras distintas a las de hoy, harían lo mismo con nuestra fe? Hace miles de años un pueblo se reunía en el interior de una construcción frente a un altar a escuchar el mensaje que un hombre leía de un libro llamado, Biblia, Corán, etc. Estaría bueno reproducir esa costumbre para que turistas vengan a visitar "nuestro lugar".
Nada más triste y deshumanizante que esas dos descripciones sobre generaciones distintas, incomparables, pero sí conciliables. Responsabilidad, de conciliar, que nos compete a los que aniquilamos a aquellos (sin dudas muchos llevamos la sangre que de los que levantaron las armas contra ellos). Responsabilidad de hacerlo con el mayor respeto que se merecen y con la humildad de transitar, con el tiempo, el camino hacia lo que, quizás, nunca comprendamos, qué significaba para ellos el Inti Raymi y los demás rituales, pero que nosotros, en este tiempo, le llamamos fe. Responsabilidad de evocar el pasado porque vivimos en su lugar, porque tenemos memoria y porque es lo menos que podemos hacer después de la atrocidad cometida.
La beatificación del aborigen Ceferino Namuncurá por la Iglesia Católica es el ejemplo mas claro de conciliación de las dos generaciones; conciliación concebida desde la mas profunda convicción y cabal comprensión de lo que significa. No se trata solo de buscar un evento ancestral para promocionarlo como atracción turística e intentar instaurarlo en la sociedad convenciéndola de los beneficios turísticos que produciría.
La mayoría de los santamarianos son superficiales y no comprenden lo que significan los principios y valores, de los acontecimientos y las cosas. Un ejemplo: Grande fue la disputa, sin sentido, que se origino en la cooperativa telefónica sobre la aplicación o no del servicio de ambulancia; algunos la rechazaban por varios motivos y otros la aceptaban resaltando que por sobre todas las cosas están los principios cooperativos como la solidaridad, ayuda mutua, cooperación. Entonces la discusión nunca debió ser sobre el si o el no a la ambulancia, sino debió ser no una discusión sino una pregunta hacia lo mas profundo de nuestra conciencia: ¿Soy solidario? ¿Adhiero a los principios cooperativos?. La respuesta es lógica, los que se oponían no pueden ser socios de algo que no conocen, acaso cuando ingresaron como socios comprendían que significaba ser socio de una cooperativa y los principios cooperativos?
¿Revalorizar el Inti Raymi como atracción turística y no como una verdadera conciliación cultural y religiosa, es ser superficial?

